Adivina, adivinanza... Favorece el sistema inmunológico, mantiene la salud, cura la depresión, reduce el estrés, induce el sueño, vigoriza, rejuvenece, no tiene efectos colaterales, no lleva pesticidas ni conservantes ni ingredientes artificiales. No lleva pilas, ni exige chequeo médico, es de bajo consumo, alto rendimiento, a prueba de inflación, no engorda, no está gravado, ni contamina. ... Y por supuesto es reciclable !!
En el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna con la aeronave Apollo 11 vuelven a desempolvarse las teorías conspirativas que cuestionan la veracidad de dicho hito histórico. Llama la atención que desde entonces no volviera el hombre a pisar el suelo de La Luna.Esto no quiere decir nada. En determinados pasillos ya se ha apuesta a que Obama , antes de finalizar su mandato actual en el 2013, propondrá repetir la hazaña con una nueva misión tripulada al planeta lunar. Pero no solo para traer regolito en bolsitas en forma de souvenir sino preparando ya una campaña de imagen mundial que garantice su reelección. Si la crisis actual no lo impide, los asesores y la Nasa deberían ponerse manos a la obra. Zapatero, Merkel y otros líderes nuevos harían bien en ir pidiendo una silla en la Casa Blanca en la próxima cumbre del G-8 para seguir el espectáculo en directo junto al mandatario norteamericano. No hay nada como una buena planificación. Como repetiría Neil Armstrong: "That's one small step for (a) man, one giant leap for mankind." (Un paso pequeño para el hombre pero uno gigante para la humanidad)
LA SAL, EL AZUCAR Y LA CARIES SON EL "SIDA MODERNO" El consumo gratuito de sal y azúcar puede salirnos caro en términos de salud. El uno es causante -según los expertos- de enfermedades cardiovasculares y la hipertensión, y el segundo de la obsesidad entre otras patologías. Se calcula que el 75 % de los alimentos ya son ricos en sodio (sal) y azúcares sin necesidad de tener que aportar ninguna cantidad adicional a nuestros platos. El gran número de enfermedades relacionadas con el corazón o la pirámide de población obesa infantil, ha hecho reaccionar a las autoridades sanitarias mundiales. En alguna ocasión leí que la sal y el azúcar son las drogas más consumidas en exceso por la humanidad, pues crea dependencia y destruye algunos órganos sin necesidad como el páncreas. Pondríamos sentenciar que junto con la caries (actualmente lo padecen el 75% de los infantiles y adultos) constituyen el "Sida moderno" que poca atención social ha despertado por sus graves consecuencias para la salud humana a largo plazo. No por morir lentamente se deja de adelantar la muerte.
El minimalismo es una tendencia que se impuso a finales de los sesenta en Nueva York y se propagó por el resto del mundo. Sus orígenes se encuentran los años treinta con el arquitecto Mies van der Rohe, quien dirigió la Escuela Bauhaus y tras la Gran Guerra decide emigrar a EE.UU. La esencia que se impone hoy en día -al igual que entonces en el siglo XX- radica en las formas puras y simples. Parece que por tradición histórica nos hemos acostumbrado a mirar el mundo y resolver sus retos con soluciones enreversadas, creyendo que la complejidad del mundo exigía respuestas complejas. Desde luego no siempre ha sido así. Observo desde hace unos años imponerse la máxima: Menos es más. Un axioma que se refleja de forma creciente en todos los órdenes: mundo de los negocios, relaciones personales, internacionales, política, arte, diseño, ocio, filosofía, moda, etc. Parece como si el origen de nuestros males terrenales: ese afán por acumular con avaricia y por descifrar el mundo poliédrico, nos haya hecho despertar del aletargo de los principios minimalistas de los años 30. Séneca ya decía mucho antes , a diferencia de los epicúreos, que la "felicidad humana radica en contentarse con cada vez menos". Hoy en plena redifinición de nuestra existencia, abrumados por la crisis, nos estamos dando cuenta que se puede vivir con menos e incluso disfrutar de una mayor calidad de vida. Nos percatamos que en la simplicidad está la clave de nuestros enigmas e incluso de la mayoría de los bretes. Sólo que nos hemos negado a aceptarla por su excesiva simplicidad. Hagamos abstracción por un momento de cualquier conflicto: seguro que nos sorprenderá la sencillez de sus cualidades. Basta que sea posible pensarlo para que ya forme parte de nuestra realidad. Y es que aplicando "menos es más" (less is more) ... ahorraremos hasta disgustos inncesarios.
En una de estas últimas noches y escasas de insomnio, al sintonizar un pequeño transitor de OM y FM una de las emsioras catalanas, me llamó poderosamente la atención lo que a continuación les voy a contar. La locutora en su afán de presentar a todos los contertulios con sus nombres y apellidos, hizo gala no se sabe muy bien si de su contagio polinizador -propio del mundo vegetal- o de su acervo inflacionista hasta en las identidades de los allí presentes. No se podía alegar tampoco que fueran turistas, cuando fue pasando lista uno por uno con tan solo el primer apellido, supuestamente el paternal. ¿Dónde está la ley de igualdad y la ministra española de dicha cartera sin protestar a esas horas de la madrugada ? Hay derecho que se succione intencionadamente lo que empieza a ser una pandemia extendida sin vacuna patentada por muchos ámbitos de la vida social española: presentar a fulanito o venganito con el nombre de pila y/o su primer apellido, omitiendo a propósito el segundo maternal ? Yo creía y me sentía muy orgulloso contarlo a cuantos extranjeros se hacían un lio con los míos y sus extrañas entonaciones, que éramos una de las escasas estirpes en Europa y casi en el mundo, que los individuos podían conservar sus 2 apellidos: el paterno y el materno, incluso cuando contraen matrimonio, evitando como en otros muchos, muchos países anglosajes- que el de la esposa terminara diluyéndose nada más salir del altar. El machismo hispano, que tantos ríos de tinta han fluido y siguen corriendo entre nuestros vecinos, resulta que es aún más pronunciado en todos aquellos Estados donde la mujer acepta cambiar su identidad natural absorbiendo - tras la Opa casamentera- el apellido, el primer y único apellido del esposo, marido o cónyuge. Pues en España parece, que pese a la Ministra de Igualdad, las desigualdades no hormonales sino de tintes presentativos, pueden traer serias consecuencias a largo plazo.... De continuar polinizándonos con el protocolo sajón y omitiendo el segundo apellido (en ocasiones más singular y atractivo que el primero), corremos el riesgo de padecer los efectos desvastadores de otras culturas foráneas: que la identidad genealógica de la mujer sea mancillada, polinizada y desvirgada por acción antropológica y costumbril del hombre, volando al oscuro sideral hasta que ni Dios sea capaz de seguirle el rastro llevado por el viento. Siempre queda el pasatiempo digital del genoma humano o de aquellos programas gratuitos de instalar desde internet, para re-com-po-ner tus acestros desde tiempos inmemoriables de Maria Castaña. Yo por si acaso no me ampara la razón y alguna "miembra" de ejecutivo español no desee asistirme, firmaré con al menos los dos apellidos del bautismo.